21 octubre 2015

II Shukallituda


"Shukallituda...,
Cuando vertía el agua en los surcos,
Cuando cavaba regueros a lo largo de los cuadros de la tierra...,
Tropezaba con la raíces, era arañado por ellas.
Los vientos furiosos con todo lo que traen,
Con el polvo de las montañas, le azotaban el rostro:
A su rostro... y sus manos...,
La dispersaban, y él ya no reconocía a sus... 

Entonces él alzó los ojos hacia las tierras bajas,
Miró las estrellas al este,
Alzó los ojos hacia las tierras altas,
Miró las estrellas al oeste;
Contempló el firmamento donde se escriben los Signos.
En este cielo inscrito, aprendió los Presagios;
Vio cómo había que aplicar las Leyes divinas,
Estudió las Decisiones de los dioses.
En el jardín, en cinco, en diez sitios inaccesibles,
En cada uno de estos lugares plantó un árbol como sombra protectora. 
La sombra protectora de este árbol
-el sarbatu de opulento follaje-
La sombra que da al despuntar el día,
Al mediodía y al anochecer, nunca desaparece.

Ahora bien, un día, mi reina, después de haber atravesado el cielo,
atravesado la tierra,
Inanna, después de haber atravesado el cielo, atravesado la tierra,
Después de haber atravesado Elam y Shubur,
Después de haber atravesado...,
La Hierodula (Inanna), vencida por el cansancio,
se acercó al jardín y se adormeció.

Shukallituda la vio desde el extremo de su jardín.
Abusó de ella, la tomó en sus brazos,
Y después volvió al extremo de su jardín.

Despuntó el alba, salió el sol:
La Mujer miró a su alrededor, espantada;
Inanna miró a su alrededor, espantada.
Entonces, la Mujer, a causa de su vagina, ¡cuánto mal hizo!
Inanna, a causa de su vagina, ¡lo que hizo!
Todos los pozos del país los llenó de sangre;
Todos los bosquecillos y los jardines del país,
ella los saturó de sangre.
Los siervos que habían ido a buscar leña no bebieron más que sangre,
Las sirvientas que fueron a llenar el balde de agua
no lo llenaron más que de sangre.
"Quiero descubrir a aquel que ha abusado de mí,
por todos los países", dijo ella.

Pero al que había abusado de ella, no lo encontró.
Porque el joven entró en la casa de su padre;
Shukallituda dijo a su padre:
"Padre: Cuando yo vertía el agua en los surcos,
Cuando cavaba regueros a lo largo de los cuadros de tierra...,
Tropezaba con las raíces, era arañado por ellas.
Los vientos furiosos, con todo lo que traen,
Con el polvo de las montañas, me azotaban el rostro,
A mi rostro... y a mis manos...,
La dispersaban y yo ya no reconocía sus...
Entonces alcé los ojos hacia las tierras bajas,
Miré las estrellas al este,
Alcé los ojos hacia las tierras altas,
Miré las estrellas al oeste;
Contemplé el cielo donde se inscribían los Signos.
En el cielo inscrito aprendí los Presagios;
Vi cómo había que aplicar las Leyes divinas,
Estudié las Decisiones de los dioses.
En el jardín, en cinco, en diez lugares inaccesibles,
En cada uno de estos sitios planté un árbol
como una sombra protectora.
La sombra protectora de ese árbol
—el sarbatu, de opulento follaje—
La sombra que da al despuntar el día,
A mediodía y al anochecer, nunca desaparece.

Ahora bien, un día, mi reina, después de haber atravesado el cielo,
atravesado la tierra,
Inanna, después de haber atravesado el cielo, atravesado la tierra,
Después de haber atravesado Elam y Shubur,
Después de haber atravesado...,
La Hierodula, vencida por el cansancio,
se acercó al jardín y se adormeció.
Yo la vi desde el extremo de mi jardín.
Abusé de ella, la tomé en mis brazos,
Y después volví al extremo de mi jardín.

Despuntó el alba, salió el sol:
La mujer miró a su alrededor, espantada.
Inanna miró a su alrededor, espantada.
Entonces, la Mujer, a causa de su vagina, ¡cuánto mal hizo!
Inanna, a causa de su vagina, ¡lo que hizo!
Todos los pozos del país los llenó de sangre.
Todos los bosquecillos y jardines del país,
ella los saturó de sangre.
Los siervos que habían ido a buscar leña no bebieron más que sangre,
Las sirvientas que fueron a llenar el balde de agua
no lo llenaron más que de sangre.
"Quiero descubrir a aquel que ha abusado de mí,
por todos los países", dijo ella".

Pero al que había abusado de ella no lo encontró.
Porque el padre respondió al joven,
El padre respondió a Shukallituda:
"Hijo mío: quédate cerca de las ciudades de tus hermanos.
Dirige tus pasos y ve hacia tus hermanos,
los de la cabeza negra,
Y la Mujer jamás te encontrará en medio de esos países."

Shukallituda se quedó, pues, cerca de las ciudades de sus hermanos.
Dirigió sus pasos hacia sus hermanos, los de la cabeza negra,
Y la mujer jamás lo encontró en medio de esos países".



Mito sumerio, probablemente más antiguo que 3000 años a.c.
Historia Antigua




20 octubre 2015

II 20 de octubre de 1620


Tal día como hoy, pero hace 394 años,
un rey francés, tras realizar una invasión militar,
publicó un edicto por el que decretó
que la parte de Navarra
que sus tropas acababan de ocupar por la fuerza
pasaba a ser Francia.

Hablamos del asfixiante, angustioso e injusto
fin de la independencia de Navarra,
un Estado europeo pirenaico pacífico
que fue reconocido internacionalmente
al menos entre el año 824 y dicho 1620,
y cuyas autoridades parlamentarias
defendieron de manera unánime,
pero en vano por su inferioridad en las armas,
frente al creciente poderío violento
de España al sur y Francia al norte.

En dicho edicto del conquistador, además,
se recoge la imposición oficial de la lengua francesa
a nivel administrativo, por escrito,
sobre las que se hablaban en Navarra
y que a día de hoy apenas sobreviven.

De igual manera, por los mismos días del edicto,
el rey francés cerró la universidad navarra,
para inmediatamente abrir otra
con diferentes profesores de muy distinta ideología.

En la actualidad las tierras navarras históricas
están divididas entre varios departamentos franceses
y diversas provincias españolas,
sin que exista ningún protocolo legal entre ellas
que establezca ni mencione su milenaria unión.


Historia Moderna


19 octubre 2015

II La caída de Roma (2)


"Una revolución que se recordará siempre
y que siguen sintiendo todas las naciones de la tierra".


Edward Gibbon
[reflexión editada en 1776]
Historia Antigua


18 octubre 2015

II Crítica a la democracia


"Nada hay que carezca más de conocimiento,
nada más incontrolado que la chusma inepta.

Es, sin duda, insoportable rechazar la indolente dominación de un tirano
para caer bajo la igualmente insolente dominación de la atrevida canalla.

Al menos el tirano sabe lo que se propone, la chusma no sabe nada.
¿Qué puede hacer si carece de instrucción
y de sentido natural de lo que está bien y se lanza sin pensar en los asuntos
como un río en las crecidas invernales?

Dejemos las democracias para nuestros enemigos;
nosotros cojamos a un grupo de hombres descollantes
y pongamos en sus manos el gobierno".


Heródoto, siglo V a.c.
Historia Antigua


17 octubre 2015

II Kabul


"Eran incontables las lunas que brillaban sobre sus azoteas,
o los mil soles espléndidos que se ocultaban tras sus muros".


Saib-e-Tabrizi
[visión de la ciudad de Kabul editada en el siglo XVII]
Historia Moderna



16 octubre 2015

II Ptah


"Así la justicia fue otorgada a aquel que hace lo que es apreciado
y la injusticia a aquel que hace lo que no agrada.
Así fue otorgada la vida a quien posee la paz
y se dio la muerte a quien está en pecado.
Así se hicieron todos los trabajos y todos los oficios,
el movimiento de las piernas y la actividad de todos los miembros.
Ptah había formado los dioses, había hecho las ciudades,
había fundado los nomos, había colocado a los dioses en sus santuarios".


J. Wilson
[reflexión editada en 1969]
Historia Antigua


15 octubre 2015